Si fuera más guapa, y un poco más lista, si fuera especial, si fuera de revista... tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres. Te sientas enfrente y ni te imaginas que llevo por ti mi falda más bonita y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas...
De pronto me miras, te miro y suspiras yo cierro los ojos, tú apartas la vista. Apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar. Y así pasan los días de lunes a viernes, como las golondrinas del poema de Bécquer. De estación a estación, enfrente tú y yo, va y viene el silencio.  
Y entonces ocurre despiertan mis labios pronuncian tu nombre tartamudeando, supongo que piensas qué chica más tonta y me quiero morir.