Cada vez que estoy contigo, yo descubro el infinito. Tiembla el suelo, la noche se ilumina, el silencio se vuelve melodía.
Y es casi un experiencia religiosa sentir que resucito si me tocas, subir al firmamento prendido de tu cuerpo, es un experiencia religiosa.
Casi una experiencia religiosa, contigo cada instante en cada cosa. Besar la boca tuya merece un aleluya, es un experiencia religiosa.
Vuelve pronto mi amor te necesito ya, porque esta noche tan honda me da miedo. Necesito la música de tu alegría para callar los demonios que llevo dentro.
Cada vez que estoy contigo ya no hay sombra ni peligro. Las horas pasan mejor entre tus brazos me siento nueva y a nada le hago caso.